Stintino sur · Laguna de Pilo
Playa de Ezzi Mannu
Playa salvaje y ventosa, el reino del kitesurf en Cerdeña
✽ 15 minutos en coche de la villa

Ezzi Mannu —que en sardo logudorés significa «Caña Grande», por las cañas palustres que crecen exuberantes en las dunas— es la playa más salvaje del territorio de Stintino. Se extiende más de un kilómetro por la costa occidental de la península, junto a la laguna de Pilo, reserva natural que acoge una extraordinaria avifauna migratoria. Arena clara y fina, agua turquesa cuando el mar está en calma, pero sobre todo viento: es aquí donde el mistral —el viento del noroeste que caracteriza el clima sardo— se hace sentir con más fuerza y constancia, convirtiendo la playa en uno de los spots más queridos de Europa para el kitesurf y el windsurf avanzado. Alrededor, solo monte bajo mediterráneo, ninguna construcción, un silencio roto únicamente por el viento y el reclamo de los flamencos.
Viento, arena, soledad
La geografía de Ezzi Mannu explica su singularidad. La costa occidental de la península de Stintino está expuesta directamente al mistral, que llega del canal entre Cerdeña y Córcega sin obstáculos, acelerado por el efecto Venturi de las Bocas de Bonifacio. El resultado, en las tardes de verano, es un viento constante de entre 15 y 25 nudos, ideal para la vela pero muy exigente para quien solo busca un baño. A cambio, en las horas de mayor calma —primera hora de la mañana, atardecer— la playa revela un lado completamente distinto: agua limpísima, arena finísima que cruje bajo los pies, una luz rasante que hace emerger cada detalle de las dunas. Detrás de la playa, la laguna de Pilo —pocos metros de dunas separan mar y laguna— acoge garzas, garcetas, somormujos y, en invierno y primavera, flamencos rosas que se reúnen a cientos.
El paraíso del kitesurf
En la comunidad internacional del kite y el windsurf, Ezzi Mannu es un nombre que circula con respeto. El spot es famoso por la constancia del viento (se dice que es «el más regular de Italia») y por la playa amplia, de arena y sin obstáculos, ideal para despegue y aterrizaje. Dos escuelas operan en el lugar de mayo a octubre: ofrecen cursos para principiantes (paquetes de 10 horas, unos 350 €), perfeccionamiento avanzado y alquiler de material (kite completo desde 60 €/día, tablas de windsurf desde 40 €). Los niveles de rider que se encuentran van del aprendiz al profesional internacional: no es raro asistir a sesiones de freestyle con maniobras espectaculares. Para quien no practica estos deportes, basta tender una toalla a unos metros de la zona de despegue: el *cielo lleno de cometas de colores* es un espectáculo en sí mismo.
Cómo llegar y consejos
Desde Stintino se llega en coche en unos quince minutos: SP34 hacia Porto Torres, luego desvío señalizado a Ezzi Mannu, últimos dos kilómetros por camino de tierra. Aparcamiento de tierra a la entrada de la playa, gratuito (pequeña cantidad en agosto, 2–3 €). Hay un quiosco-bar abierto en los meses de verano que sirve bocadillos, bebidas frescas y material básico. Consejos: si venís a nadar o a tomar el sol, llegad antes de las 11:00; a partir de las 12:00 el viento sube progresivamente y hace difícil estar tumbado; las tardes, en cambio, son el momento adecuado si queréis ver el kitesurf en acción. Llevad gafas de sol y camiseta transpirable (la arena movida por el viento puede ser molesta) y una chaqueta ligera para la noche. En primavera, mirad la laguna de Pilo con prismáticos: podríais ver flamencos.
